Información veraz sobre la realidad del juego y las apuestas. Educación sobre las verdaderas probabilidades de ganar y los riesgos financieros y emocionales de las apuestas para desmitificar su atractivo.
Alternativas de ocio activo y saludable. Promoción de actividades como deportes, arte y música que ocupen el tiempo libre de los jóvenes y reduzcan el interés en el juego.
Supervisión y diálogo familiar. Mantenimiento de una comunicación abierta y supervisión de las actividades online de los jóvenes para prevenir comportamientos de riesgo.
Potenciar habilidades de autocontrol. Enseñanza de técnicas de gestión emocional y financiera para ayudar a los jóvenes a resistir impulsos y tomar decisiones prudentes.
Implicar a jóvenes en programas de sensibilización. Inclusión activa de la juventud en iniciativas que les eduquen sobre los peligros del juego y fomenten un enfoque crítico hacia las apuestas.