El 69% de los menores de entre 10 a 15 años tienen acceso a su propio móvil, lo que facilita un acceso casi constante a las redes sociales y videojuegos.
El 77% de los jóvenes comienzan a jugar a videojuegos desde los 9 años, integrando estas actividades en su rutina diaria desde una edad temprana.
Los y las adolescentes dedican aproximadamente 13 horas semanales a interactuar en redes sociales, un tiempo considerable que rivaliza con el dedicado a actividades académicas, deportivas o al descanso.