Problemas de salud mental. El consumo de cannabis en la adolescencia triplica el riesgo de sufrir depresión en la vida adulta, además de aumentar la posibilidad de desarrollar ansiedad y otros trastornos mentales.
El 17% de la juventud consumidora desarrollará una adicción. Esta cifra resalta la capacidad adictiva del cannabis, especialmente cuando el consumo comienza a una edad temprana.
Alteraciones en el desarrollo cerebral. El uso frecuente de cannabis durante la adolescencia puede resultar en cambios permanentes en áreas del cerebro responsables de funciones como la memoria y el aprendizaje.